Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío.
Los puercoespín dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados.
Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro.
De esa forma pudieron sobrevivir.
Moraleja de la historia
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades.
2 comentarios:
Resulta interesante la conclusión. Para llegar a conformar el todo debemos unir tanto almas, cuerpos, religiones, la dicotomía y la falta de flexibilidad enrarece este camino lleno de matices. Algunos más estudiados otros menos pero en su conjunto formarían la calidad humana. Inteligencia emocional y social.
Alexis me parece alentadora la moraleja. Lograr esta unión parte de alejarnos de dicotomías que a la ciencia y personas nos mantienen en en una "visión de tunel". El todo lo pretendemos lograr a traves de la preconceptualización racional, evidentemente este no es el camino, como mucho un mecanismo de defensa que nos aleja de la verdadera inteligencia emocional. Gracias por entrar en aquellos fenómenos que muchos niegan pero en los que nos sumergimos cada dia.
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